La Ciencia tiene sus límites. Necesita experimentación y matemática. Pero yerran los científicos cuando intentan comprender el sentido (o el sinsentido) del Universo. Yerran sobre todo cuando afirman que los descubrimientos científicos excluyen a Dios.
La existencia de Dios es una cuestión metafísica. Los científicos experimentales no se mueven en este grado de abstracción.
Cuando nos cuentan el "por qué" de las cosas, en realidad, nos están contando el "cómo". Nos describen de qué manera surgieron, no cómo están ahí. El "por qué" es una pregunta de otro nivel, a la cual ha de responder la Filosofía y la Teología.
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