domingo, 23 de abril de 2017

El destronamiento del hombre

   No estoy de acuerdo con la doctrina del destronamiento del hombre (Dawkins, Gould). Soy de los que piensan que las galaxias existen para que yo las pueda admirar. Y esto, aunque lo parezca, no es arrogancia, porque el trono donde estamos sentado implica sobre todo responsabilidad. El Génesis dice algo iluminador: Dios nos arrendó el mundo para que lo cuidáramos. Estamos en un trono, pero somos administradores, no propietarios de nuestro reino. 
   En cambio, si somos un ser nacido por puro azar, ¿en qué se basa el deber de cuidar nuestro jardín?

domingo, 16 de abril de 2017

Ser cristiano

   Ser cristiano es la mejor manera de estar en el mundo. Dios es tu Padre amorosísimo que te ha creado y siempre está pendiente de ti. Nunca estás solo. Los hombres son tus hermanos. 
   Estás en esta vida, no para destacar o para que los demás te admiren y valoren, sino para ayudar en lo que puedas, con tus pocos o muchos talentos, con tus virtudes y con tus defectos. 
   Tu vida tiene un sentido, una misión: ser útil. No sé, hay una sencillez, un buen humor que lo invade todo.

domingo, 9 de abril de 2017

La pregunta fundamental

   La pregunta fundamental qué hemos de formularnos para comenzar a filosofar en serio es aquella de Heidegger: ¿Por qué el ser y no más bien la nada? El abandono de la Metafísica nos ha llevado a no pensar rigurosamente, y a tener solo argumentaciones emotivistas y buenistas para funcionar más o menos por la vida. Además, no engancha nuestra mente con las cuestiones últimas ni con Dios, convirtiendo la filosofía en una serie de ocurrencias fútiles y perecederas.  

domingo, 2 de abril de 2017

Ciencia y Metafísica

   La Ciencia tiene sus límites. Necesita experimentación y matemática. Pero yerran los científicos cuando intentan comprender el sentido (o el sinsentido) del Universo. Yerran sobre todo cuando afirman que los descubrimientos científicos excluyen a Dios. 
   La existencia de Dios es una cuestión metafísica. Los científicos experimentales no se mueven en este grado de abstracción. 
   Cuando nos cuentan el "por qué" de las cosas, en realidad, nos están contando el "cómo". Nos describen de qué manera surgieron, no cómo están ahí. El "por qué" es una pregunta de otro nivel, a la cual ha de responder la Filosofía y la Teología.