domingo, 5 de febrero de 2017

Pontífice Marina

   Opina el filósofo y alguna vez profesor José Antonio Marina que se debería pagar menos a los profesores malos. La propuesta no deja de tener su originalidad, e incluso puede ser atrayente. Pero ¿quién decide cuáles son los profesores buenos y malos? He ahí la cuestión, ya que es difícil dar unos criterios objetivos sobre la calidad de una labor educativa.

   Además, habría que pagar también a aquellos que evalúan a los profesores. ¿Y si estos se equivocan, también cabría la posibilidad de pagarles menos? Montoro debe de estar feliz: con ese sistema, el Estado se ahorraría un buen puñado de euros. 

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