A la hora de explicar el pasado (actividad a la que me dedico), es bueno insistir en que hay poco que sea blanco o negro. Abunda el color gris. De cualquier personaje o situación permite una interpretación desde diversos prismas. Hay que enseñar a la gente a prescindir del juicio categórico al hablar de hechos pasado. A mí, que soy católico, me bastan con los dogmas del Credo.
¡Viva el matiz!
¡Viva el matiz!